Va a terminar el verano y todavía no he oído hablar de la frontera del insomnio. ¿O era barrera?
Pero de la que se sigue hablando es de esa otra y en este caso barrera sin duda alguna, que es la barrera del miedo, la de la zozobra por los niños que siguen saliendo a la hora en que los mayores nos seguimos yendo a la cama y no se sabe a la hora que van a volver.
La frontera, o la barrera, como queramos, del desvelarse apenas se abandona al menor ruido el duermevela del cansancio que se ha conciliado a duras penas y se va a las camas de los niños y se confirma lo que ya se sabe, que los niños o las niñas, no han vuelto todavía.
Y lo peor es que de nada sirve mirar el reloj, ni exponerse a una respuesta desabrida si temerariamente se les llama por el móvil. Aunque sabemos igualmente que los móviles, todos los móviles de los niños que salen a esa hora, están hasta la amanecida en buzón de voz.
Mil dramas terribles de carreteras con vehículos mal aparcados en los arcenes, bultos tapados sobre el asfalto y luminosas bellotas giratorias acuden repetidamente a la hipocondría irreprimible de los temores y se soporta no se sabe cómo – las sábanas revueltas y el colchón sobado, sí – una noche más la ausencia de los que egoístamente ignoran desde su diversión ese sufrimiento hasta que con las claras del día se escucha el llavín que raspa la cerradura.
Y así un día y otro en las vacaciones de la juventud criada en el ambiente permisivo que no conoce límites porque cada vez se tiende a darles más, a facilitarles más las cosas, desde los estudios a la relación sexual.
Parece que hay una competencia soterrada en facilitárselo todo, en vestir engañosamente de sencillo lo que de suyo es complicado y difícil.
Porque el problema conduce a la rebeldía y quien sabe si a la revolución. Y eso no. Miles de políticos trincones lo afirman repetidamente con voces nasales y campanudas. Eso no se quiere en modo alguno. Como pagan los demás, se da lo que sea y se dice lo que sea que ni haga pensar ni cause reacciones negativas.
Esto es así. Y lo vemos y, lo que es peor, lo sufrimos cotidianamente. Pero, como de nada sirve que nos pongamos solemnes y hasta podemos andar descalzos sin querer por la cuerda tensa que vuela sobre el precipicio de la incomprensión o de la crítica, vayamos como ellos, al menos por esta vez, solamente una vez, como en el bolero de Agustín Lara, por el camino irresponsable de la inconsciencia, en busca de la risa con el vaso del cubata en la mano.
Un amigo mío no le teme a lo que se proclama normal. Ni siquiera cuando la palabra aparece ante sus narices con aire de encubridora.
Ha visto tantas cosas que ya nada le asusta.Todo lo considera lógico. Todo… menos las latas de los supermercados.
Esas que indefectiblemente proclaman “abre fácil”.
--- Yo – dice – cada vez que leo “abre fácil” voy corriendo y me traigo el trompo y la caja de las herramientas.
sábado, 30 de agosto de 2008
jueves, 28 de agosto de 2008
Dineros
La sangría insistente y descarada a que someten al pueblo español los catalanes exigiendo cada vez más y más dinero ofrece un aspecto positivo y es que ponen sobre la mesa marmórea antigua de la taberna de pueblo la cuestión siempre espinosa de los dineros a la que los políticos suelen referirse de manera incomprensible y críptica como los médicos cuando desean comentar entre ellos la gravedad de una enfermedad sin que se entere el paciente para no alarmarle.
Felipe González aceptó, a regañadientes, en 1993, la cesión a la Generalidad del 15% del total recaudado por el IRPF en Cataluña. El líder socialista había ganado por cuarta vez las elecciones generales pero no disponía de mayoría absoluta y necesitaba este apoyo de Pujol, de manera que no tuvo más remedio que someterse a su chantaje.
¿Parece dura la palabra?... Distinguidos comentaristas la han empleado antes sin que se haya oído ni un apagado grito de protesta
En 1996, Aznar duplicó las concesiones de González y aumentó a la Generalidad el IRPF en Cataluña multiplicándolo por dos, amén de modificar a su favor otros tributos de respetable cuantía.
Se sometió al chantaje (otra vez la palabrita) nacionalista porque venció en las generales de 1996 pero carecía igualmente de mayoría absoluta. (*)
La dentellada a la bolsa de las monedas fortaleció al gobierno catalán,”que vive en el despilfarro y la suntuosidad, en el nepotismo y la largueza.” (Luis Maria Ansón. “El Imparcial”
11.8.2008)
Ahora, la Generalidad todavía quiere más, aumentando su factura, otra vez, al doble de la anterior. Empezamos en el quince, subimos al treinta y ahora piden el 60% del IRPF en Cataluña, más el IVA e impuestos sobre el alcohol y el tabaco.
De seguir esta escalada, la vez próxima el porcentaje alcanzará el 120 % con lo que, aparte de cederles todo el IRPF recaudado allí, habremos de poner una quinta parte más.
¿Se puede aguantar esto?
¿Quién tiene la culpa?... El españolito medio, el honrado pueblerino sentado ante su vaso de mosto, se echa las manos a la cabeza cuando se entera que son los pequeños partidos nacionalistas los que mueven este tinglado y que es él y su familia y sus amigos y conocidos quienes los están subvencionando precisamente con el IRPF que les exige Hacienda cada año.
Es lógico que, con un razonamiento elemental, se pregunte porqué si en su Declaración anual sobre la Renta ha de poner si quiere pagar o no a la Iglesia, no soliciten su aprobación para pagar o no a estos partidos chupa sangres que cada vez le meten con mayor descaro la mano en la cartera.
A su lado se sienta un enteradillo de ciudad que sugiere solicitar al Gobierno que cada cual se pague lo suyo o lo que quieran los contribuyentes. Que así como se pide que la Iglesia viva de las limosnas, los partidos políticos vivan de las cuotas de sus militantes, sobre todo éstos que callan como putas cuando alguien se atreve a hablar de lo que trincan del presupuesto.
El del mosto le echa una mirada antigua, vieja, sabia y escarmentada y apura el vaso de un solo trago.
---
(*).- La apelación de chantaje a esta práctica de los políticos catalanes del momento se ha hecho tan habitual que se reitera sin que nadie se muestre ofendido. La última que he leído aparece en la página 11 de El País del 16 de agosto de 2006: “El Gobierno da por hecho que será una negociación difícil y prolongada en el tiempo, como siempre que se ha abordado la financiación. No dudan de que Montilla defenderá al máximo su posición, pero evitando las estridencias y, sobre todo, los chantajes como el del veto a los Presupuestos tal y como ha hecho en otras negociaciones”
Felipe González aceptó, a regañadientes, en 1993, la cesión a la Generalidad del 15% del total recaudado por el IRPF en Cataluña. El líder socialista había ganado por cuarta vez las elecciones generales pero no disponía de mayoría absoluta y necesitaba este apoyo de Pujol, de manera que no tuvo más remedio que someterse a su chantaje.
¿Parece dura la palabra?... Distinguidos comentaristas la han empleado antes sin que se haya oído ni un apagado grito de protesta
En 1996, Aznar duplicó las concesiones de González y aumentó a la Generalidad el IRPF en Cataluña multiplicándolo por dos, amén de modificar a su favor otros tributos de respetable cuantía.
Se sometió al chantaje (otra vez la palabrita) nacionalista porque venció en las generales de 1996 pero carecía igualmente de mayoría absoluta. (*)
La dentellada a la bolsa de las monedas fortaleció al gobierno catalán,”que vive en el despilfarro y la suntuosidad, en el nepotismo y la largueza.” (Luis Maria Ansón. “El Imparcial”
11.8.2008)
Ahora, la Generalidad todavía quiere más, aumentando su factura, otra vez, al doble de la anterior. Empezamos en el quince, subimos al treinta y ahora piden el 60% del IRPF en Cataluña, más el IVA e impuestos sobre el alcohol y el tabaco.
De seguir esta escalada, la vez próxima el porcentaje alcanzará el 120 % con lo que, aparte de cederles todo el IRPF recaudado allí, habremos de poner una quinta parte más.
¿Se puede aguantar esto?
¿Quién tiene la culpa?... El españolito medio, el honrado pueblerino sentado ante su vaso de mosto, se echa las manos a la cabeza cuando se entera que son los pequeños partidos nacionalistas los que mueven este tinglado y que es él y su familia y sus amigos y conocidos quienes los están subvencionando precisamente con el IRPF que les exige Hacienda cada año.
Es lógico que, con un razonamiento elemental, se pregunte porqué si en su Declaración anual sobre la Renta ha de poner si quiere pagar o no a la Iglesia, no soliciten su aprobación para pagar o no a estos partidos chupa sangres que cada vez le meten con mayor descaro la mano en la cartera.
A su lado se sienta un enteradillo de ciudad que sugiere solicitar al Gobierno que cada cual se pague lo suyo o lo que quieran los contribuyentes. Que así como se pide que la Iglesia viva de las limosnas, los partidos políticos vivan de las cuotas de sus militantes, sobre todo éstos que callan como putas cuando alguien se atreve a hablar de lo que trincan del presupuesto.
El del mosto le echa una mirada antigua, vieja, sabia y escarmentada y apura el vaso de un solo trago.
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(*).- La apelación de chantaje a esta práctica de los políticos catalanes del momento se ha hecho tan habitual que se reitera sin que nadie se muestre ofendido. La última que he leído aparece en la página 11 de El País del 16 de agosto de 2006: “El Gobierno da por hecho que será una negociación difícil y prolongada en el tiempo, como siempre que se ha abordado la financiación. No dudan de que Montilla defenderá al máximo su posición, pero evitando las estridencias y, sobre todo, los chantajes como el del veto a los Presupuestos tal y como ha hecho en otras negociaciones”
martes, 26 de agosto de 2008
Dialogo urgente que la opinión pública debe conocer
El canal de televisión argentino TN que pertenece al grupo Clarín ha hecho pública la que podría ser la última conversación entre el piloto y el copiloto del vuelo JK 5022 de Spanair que se estrelló el pasado miércoles veinte de agosto al tratar de despegar en el aeropuerto de Madrid.
El periodista argentino que reconstruye esos últimos minutos asegura que la grabación ha sido obtenida de una de las cajas negras del avión siniestrado.
Durante la carrera por la larga pista de despegue de Barajas, el copiloto del aparato alerta: "el izquierdo" (en referencia al motor izquierdo). El copiloto avisa con voz crispada de "engine fire" (fuego en el motor, en inglés) y anuncia que procedía a "cortar gas" (combustible).
Según el canal TN, el piloto al mando de la nave responde "OK, lo tengo" y añade "rotate igual". El verbo inglés rotate se utiliza para hacer despegar al avión. Según la caja negra a la que dice haber accedido esta televisión, el copiloto anuncia entonces "ascenso positivo" y a continuación se escucha "Oh, Dios".
El piloto responde "se me va, más pedal, dame más". Entonces, y siempre según el periodista del canal argentino, se escucha una explosión, y al copiloto diciendo "dámelo" en un ruego por querer hacerse cargo de la nave.
Luego viene un ruido ensordecedor que se mezcla con una interjección y finaliza el sonido.
David Cantero, presentador del Telediario-2 en La 1, aseguró ayer que la grabación era "falsa", según fuentes cercanas a la investigación. Personalmente creo más que en el reportaje sensacionalista del periodista argentino en las palabras del conocido presentador de La 1 a quien tuve como compañero en el Centro Territorial de TVE en Andalucía y se que pertenece a una conocida familia de pilotos tanto militares como de líneas aéreas.
Pero muestro igualmente mi acuerdo con lo que exponía Luis María Ansón en “El Imparcial”
“Salvo que haya alguna referencia a su privacidad todas las palabras que pronunciaron los pilotos deben ser conocidas minuciosamente. No se trata sólo del derecho de los familiares. En este caso, es la opinión pública la que exige luz y taquígrafos para el rarísimo accidente que se ha producido y sobre el que los directivos de Spanair han vertido tantas afirmaciones oblicuas o contradictorias.
… es al juez, en un caso tan peculiar como el accidente de Barajas, al que corresponde decidir si la opinión pública debe recibir o no información completa sobre lo ocurrido.”
El periodista argentino que reconstruye esos últimos minutos asegura que la grabación ha sido obtenida de una de las cajas negras del avión siniestrado.
Durante la carrera por la larga pista de despegue de Barajas, el copiloto del aparato alerta: "el izquierdo" (en referencia al motor izquierdo). El copiloto avisa con voz crispada de "engine fire" (fuego en el motor, en inglés) y anuncia que procedía a "cortar gas" (combustible).
Según el canal TN, el piloto al mando de la nave responde "OK, lo tengo" y añade "rotate igual". El verbo inglés rotate se utiliza para hacer despegar al avión. Según la caja negra a la que dice haber accedido esta televisión, el copiloto anuncia entonces "ascenso positivo" y a continuación se escucha "Oh, Dios".
El piloto responde "se me va, más pedal, dame más". Entonces, y siempre según el periodista del canal argentino, se escucha una explosión, y al copiloto diciendo "dámelo" en un ruego por querer hacerse cargo de la nave.
Luego viene un ruido ensordecedor que se mezcla con una interjección y finaliza el sonido.
David Cantero, presentador del Telediario-2 en La 1, aseguró ayer que la grabación era "falsa", según fuentes cercanas a la investigación. Personalmente creo más que en el reportaje sensacionalista del periodista argentino en las palabras del conocido presentador de La 1 a quien tuve como compañero en el Centro Territorial de TVE en Andalucía y se que pertenece a una conocida familia de pilotos tanto militares como de líneas aéreas.
Pero muestro igualmente mi acuerdo con lo que exponía Luis María Ansón en “El Imparcial”
“Salvo que haya alguna referencia a su privacidad todas las palabras que pronunciaron los pilotos deben ser conocidas minuciosamente. No se trata sólo del derecho de los familiares. En este caso, es la opinión pública la que exige luz y taquígrafos para el rarísimo accidente que se ha producido y sobre el que los directivos de Spanair han vertido tantas afirmaciones oblicuas o contradictorias.
… es al juez, en un caso tan peculiar como el accidente de Barajas, al que corresponde decidir si la opinión pública debe recibir o no información completa sobre lo ocurrido.”
lunes, 25 de agosto de 2008
Recortes para la preocupación y la ira
«Me explicaron que mi hijo entró en la base y dijo: «Yo con el avión así no vuelo». Pero los mecánicos lo revisaron y le dijeron que todo estaba arreglado».
En una entrevista publicada por «La Voz de Galicia», el segoviano Víctor García, padre del comandante fallecido en el trágico vuelo del «Sunbreeze», relata los antecedentes del despegue, que acabó en una de las páginas más negras en la historia de la aviación. (ABC. Domingo 24.8.08)
¿Qué había producido esta protesta del piloto, responsable por ser el comandante de la nave?... Que el calefactor de la sonda que mide la temperatura exterior del avión marcaba demasiado calor.
Pero no fueron los mecánicos los que analizaron la causa de esta anomalia. De cuanto se ha publicado no se deduce que Spanair hubiese previsto un servicio de reparación y mantenimiento a cargo de un grupo de mecánicos. La atención simplemente corría a cargo de un mecánico según se desprende del recorte siguiente:
El subdirector de Spanair, Javier Mendoza, ha asegurado a las víctimas que el mecánico "hizo lo que tenía que hacer" a la hora de reparar el fallo del MD-80 que motivó su regreso a los talleres de mantenimiento antes de que se produjera el accidente.
En concreto, explicó que el error residía en un fallo en el mecanismo que permite que de forma automática la sonda esté encendida durante el vuelo y se desactive en tierra. Asimismo, Mendoza indicó que el mecánico, de 41 años y con 20 años de experiencia, decidió desconectar la sonda al considerar que las condiciones climatológicas permitían realizar el vuelo sin dicho mecanismo. EL IMPARCIAL/ Agencias (23-08-2008)
Si los pilotos fueron conscientes de esta circunstancia… si comprendieron que todos los arreglos en la aeronave habían consistido en eso…y si evaluaron las posibles nefastas consecuencias que podría tener el hecho de que los motores no proporcionaban la potencia necesaria para levantar el avión, cargado con 172 pasajeros y unas 15 toneladas de queroseno (más de la mitad de su capacidad) no podrá saberse ya que la compañía ha asegurado que nunca dará a conocer las conversaciones de los pilotos. (Efe.Madrid. 24.8.2008)
De los 38 años que vivió Antonio García Luna, nueve de ellos trabajó como piloto para Spanair. Antes había estado en el Ejército del Aire. Como comandante de línea comercial llevaba los tres últimos años. En total, García Luna tenía más de 10.000 horas de vuelo, lo que se considera un alto nivel de experiencia. Antes de salir a Las Palmas de Gran Canaria, había volado de Barcelona a Madrid. (El País. 24.8.08)
Spanair 5022. Viento 180 7. Autorizado a despegar. Pista 36 izquierda.
La orden de la torre de control de Barajas retumba en el auricular del comandante Antonio García Luna cuando el Sunbreeze, los dos motores al ralentí, encara el ancho camino negro, cuatro kilómetros y medio que se abren hacia el norte en el aeropuerto de Barajas. Una de las pistas más largas de Europa.
En la consola de instrumentos, el reloj se acerca a las 14.23 del miércoles 20 de agosto.
(Principio del impresionante relato de Ana Alfageme. El País 24.08.2008)
En una entrevista publicada por «La Voz de Galicia», el segoviano Víctor García, padre del comandante fallecido en el trágico vuelo del «Sunbreeze», relata los antecedentes del despegue, que acabó en una de las páginas más negras en la historia de la aviación. (ABC. Domingo 24.8.08)
¿Qué había producido esta protesta del piloto, responsable por ser el comandante de la nave?... Que el calefactor de la sonda que mide la temperatura exterior del avión marcaba demasiado calor.
Pero no fueron los mecánicos los que analizaron la causa de esta anomalia. De cuanto se ha publicado no se deduce que Spanair hubiese previsto un servicio de reparación y mantenimiento a cargo de un grupo de mecánicos. La atención simplemente corría a cargo de un mecánico según se desprende del recorte siguiente:
El subdirector de Spanair, Javier Mendoza, ha asegurado a las víctimas que el mecánico "hizo lo que tenía que hacer" a la hora de reparar el fallo del MD-80 que motivó su regreso a los talleres de mantenimiento antes de que se produjera el accidente.
En concreto, explicó que el error residía en un fallo en el mecanismo que permite que de forma automática la sonda esté encendida durante el vuelo y se desactive en tierra. Asimismo, Mendoza indicó que el mecánico, de 41 años y con 20 años de experiencia, decidió desconectar la sonda al considerar que las condiciones climatológicas permitían realizar el vuelo sin dicho mecanismo. EL IMPARCIAL/ Agencias (23-08-2008)
Si los pilotos fueron conscientes de esta circunstancia… si comprendieron que todos los arreglos en la aeronave habían consistido en eso…y si evaluaron las posibles nefastas consecuencias que podría tener el hecho de que los motores no proporcionaban la potencia necesaria para levantar el avión, cargado con 172 pasajeros y unas 15 toneladas de queroseno (más de la mitad de su capacidad) no podrá saberse ya que la compañía ha asegurado que nunca dará a conocer las conversaciones de los pilotos. (Efe.Madrid. 24.8.2008)
De los 38 años que vivió Antonio García Luna, nueve de ellos trabajó como piloto para Spanair. Antes había estado en el Ejército del Aire. Como comandante de línea comercial llevaba los tres últimos años. En total, García Luna tenía más de 10.000 horas de vuelo, lo que se considera un alto nivel de experiencia. Antes de salir a Las Palmas de Gran Canaria, había volado de Barcelona a Madrid. (El País. 24.8.08)
Spanair 5022. Viento 180 7. Autorizado a despegar. Pista 36 izquierda.
La orden de la torre de control de Barajas retumba en el auricular del comandante Antonio García Luna cuando el Sunbreeze, los dos motores al ralentí, encara el ancho camino negro, cuatro kilómetros y medio que se abren hacia el norte en el aeropuerto de Barajas. Una de las pistas más largas de Europa.
En la consola de instrumentos, el reloj se acerca a las 14.23 del miércoles 20 de agosto.
(Principio del impresionante relato de Ana Alfageme. El País 24.08.2008)
domingo, 24 de agosto de 2008
José Luis Merino, crítico taurino por lo fino.
Era lógico: un periódico tan importante como El País que ha confiado la crítica taurina a analistas irrepetibles de los aconteceres táuricos como el siempre recordado Joaquín Vidal y que hoy ofrece en sus páginas la inteligente visión de la Fiesta brava que nos proporciona Antonio Lorca, forzosamente tenía que abrir espacio en sus columnas a José Luis Merino.
Deben suponer que el compañero Merino dista mucho de ser un becario brillante en el último curso de la Facultad, o un torero culto que busca en el estoque de la pluma lo que antaño consiguió de la espada y la muleta. Ni muchísimo menos. Es más.Bastante más que eso. Para empezar nació en Bilbao, afortunada circunstancia en el currículo de una persona que ya lo impregna de carisma exitoso y singular. José Luis Merino vino al mundo en la Ciudad de los Altos Hornos en 1931. O sea que no es un chiquillo. Ha escrito diez libros de arte y literatura. Tiene en preparación otros cuatro, también en torno a las mismas materias y desde 1998 es colaborador de El País en las especialidades de arte y toros.
Con este bagaje, el docto Merino queda ampliamente validado para meterse con la ciudad que le vio nacer y con su afición taurina, posibilidad que, por su propia esencia, queda absolutamente vedada a quien no haya nacido en Bilbao y desee sensatamente no ser arrojado a la ría del Nervión por los naturales de la zona.
¿Qué los que llegan a la plaza de toros de Vistalegre a ejercer su oficio bien sea de comentarista, bien de locuaz narrador televisivo de los festejos taurinos se imponen como pauta de comportamiento afirmar firmemente destocados y con la mano en el pecho que como la afición de Bilbao no hay otra y como la seriedad de Bilbao ni la de Humphrey Bogart?... Pues salta Merino, rodando a cien en contramano, y dice que no. Que “eso de Bilbao como plaza de primer orden es una patraña” (El País, sábado 22 de agosto de 2008. Revista de verano. Pág.5)
¿Qué el público que llena día tras día los cuidados graderios mantiene con su educada actitud un comportamiento ejemplar e inteligente aplaudiendo a tiempo y mereciendo la mayor credibilidad?... Pues, tampoco. Don José Luis Merino no tiene empacho alguno en proclamar todo lo contrario al redactar sin que, a no ser por la senectud, le tiemble la mano: “Mal, muy mal ese público compulsivamente aplaudidor de todo. Aplaude cuanto se mueve. Un público que no distingue entre ventaja y desventaja no merece crédito alguno” (Ídem) ¡Toma ya!
Y ya, puesto en el resbaladero del salto al vacío en su particular Garmish Paterskichen se enfrenta a la creencia difundida desde el apagado ruedo hasta las adornadas alturas de banderas y gallardetes de su plaza de toros y afirma: “La ignorancia siempre está dispuesta a admirarse. Lo prueba el que desde la Junta Administrativa proclame a los cuatro vientos que la plaza de Bilbao es la mejor del mundo. De ahí que sea sumamente peligroso la ignorancia altiva” (Ídem)
Leído esto supongo que El Cid que, a juicio de uno que no sabe nada de esto, estuvo importantísimo ante los toros sin clase y con peligro de Torrealta, pero cuya actuación tilda de nefasta…y Eduardo Gallo que cortó la única oreja de la tarde pero cuya faena, a juicio de este hombre, carecía de valor torero… llevarán varios días sin poder pegar un ojo por las noches.
Deben suponer que el compañero Merino dista mucho de ser un becario brillante en el último curso de la Facultad, o un torero culto que busca en el estoque de la pluma lo que antaño consiguió de la espada y la muleta. Ni muchísimo menos. Es más.Bastante más que eso. Para empezar nació en Bilbao, afortunada circunstancia en el currículo de una persona que ya lo impregna de carisma exitoso y singular. José Luis Merino vino al mundo en la Ciudad de los Altos Hornos en 1931. O sea que no es un chiquillo. Ha escrito diez libros de arte y literatura. Tiene en preparación otros cuatro, también en torno a las mismas materias y desde 1998 es colaborador de El País en las especialidades de arte y toros.
Con este bagaje, el docto Merino queda ampliamente validado para meterse con la ciudad que le vio nacer y con su afición taurina, posibilidad que, por su propia esencia, queda absolutamente vedada a quien no haya nacido en Bilbao y desee sensatamente no ser arrojado a la ría del Nervión por los naturales de la zona.
¿Qué los que llegan a la plaza de toros de Vistalegre a ejercer su oficio bien sea de comentarista, bien de locuaz narrador televisivo de los festejos taurinos se imponen como pauta de comportamiento afirmar firmemente destocados y con la mano en el pecho que como la afición de Bilbao no hay otra y como la seriedad de Bilbao ni la de Humphrey Bogart?... Pues salta Merino, rodando a cien en contramano, y dice que no. Que “eso de Bilbao como plaza de primer orden es una patraña” (El País, sábado 22 de agosto de 2008. Revista de verano. Pág.5)
¿Qué el público que llena día tras día los cuidados graderios mantiene con su educada actitud un comportamiento ejemplar e inteligente aplaudiendo a tiempo y mereciendo la mayor credibilidad?... Pues, tampoco. Don José Luis Merino no tiene empacho alguno en proclamar todo lo contrario al redactar sin que, a no ser por la senectud, le tiemble la mano: “Mal, muy mal ese público compulsivamente aplaudidor de todo. Aplaude cuanto se mueve. Un público que no distingue entre ventaja y desventaja no merece crédito alguno” (Ídem) ¡Toma ya!
Y ya, puesto en el resbaladero del salto al vacío en su particular Garmish Paterskichen se enfrenta a la creencia difundida desde el apagado ruedo hasta las adornadas alturas de banderas y gallardetes de su plaza de toros y afirma: “La ignorancia siempre está dispuesta a admirarse. Lo prueba el que desde la Junta Administrativa proclame a los cuatro vientos que la plaza de Bilbao es la mejor del mundo. De ahí que sea sumamente peligroso la ignorancia altiva” (Ídem)
Leído esto supongo que El Cid que, a juicio de uno que no sabe nada de esto, estuvo importantísimo ante los toros sin clase y con peligro de Torrealta, pero cuya actuación tilda de nefasta…y Eduardo Gallo que cortó la única oreja de la tarde pero cuya faena, a juicio de este hombre, carecía de valor torero… llevarán varios días sin poder pegar un ojo por las noches.
viernes, 22 de agosto de 2008
La tauromaquia de Enrique Ponce.
Hoy me apetece mucho hablar de él después de su actuación triunfal en la feria de Bilbao. Pero que no se me asusten los taurinos. No voy a apropiarme de lo que no es mío.Ni pretender enjuiciar a una figura tan importante del toreo contemporáneo sin haber nacido en Madrid, ni escribir en ningún rotativo de la capital, sea convencional o informático. Pobre de mí. Quién soy yo para atreverme a tal empresa. En el cañavatiano planeta de los toros, que escribiera el recordado Manolo Ramírez, si no se es de la capital o se escribe en un medio de la capital no está nadie autorizado a impartir doctrina ni a emitir juicios sobre el arte de Cúchares.
Habrán visto cómo en la fracasada corrida de la temporada en el Sur, en el descafeinado y hundido enfrentamiento duelístico entre José Tomás y Morante, actuaron los primeros espadas de la crítica taurina centrista y los naturales del país fueron relegados a las ultimas páginas pares y menos mal que no se cayeron empujados a codazos hasta dar en el suelo con el salva sea la parte de la crítica.
Así que, tranqui, y yo a lo mío que es recordar una fenomenal entrevista que le hacían en Canal Sur los de Carrusel Taurino y en la que el denominado como “maestro de Chivas” que es más de Jaén que el Castillo de Santa Catalina, hacía sin pretenderlo una adaptación magistral a los tiempos del toreo. Los tiempos clásicos, sabemos todos los que leemos un poquillo de estas cosas, son cinco, a saber: Citar, parar, templar, mandar y ligar. Pero eso era cuando el toro tenía nervio y “afición de embestir” (Maestro Ponce dixit también), se arrancaba de lejos y quería siempre mandar al torero a medir el hule. (Habitual recubrimiento de las antiguas mesas de operaciones de las enfermerías de las plazas).
Hoy, no. En la actualidad con esos morlacos sobrados de kilos que claman a voces por una cura de adelgazamiento y necesitan que el lidiador se sitúe a centímetros de los pitones porque, de otra forma, no van, la cosa ha cambiado mucho. Y Ponce la condensa desde su cátedra resumiendo los tiempos tradicionales en tres, actualizados: Enganchar, pasar y vaciar.
Ahí es nada. Tauromaquia pura y realista. Enganchar, cerquita de los pitones, metiendo la tela de la muleta por debajo del hocico del animal… pasar, o, mejor dicho: hacer pasar. Y vaciar. Ortodoxamente, como se quiera; llevando la muleta atrás, componiendo la figura y quedando colocado para el pase siguiente.
El doctor Ponce hacía una pausa y recordaba como complemento algo esencial: Ah… y tocar. El toque es imprescindible. Por un pitón o por otro.Con suavidad….
Yo, personalmente, añado: Y muñequeando. Porque hay quien no termina de enterarse y, en vez de hacerlo como corresponde, mueve la muleta, abre la ventana y es cogido y volteado una y otra vez, circunstancia que suele darse con lamentable frecuencia en el mediático Cayetano,para desesperación de su apoderado y mentor Curro Vázquez.
Nueva tauromaquia la de Enrique Ponce de la que me he atrevido a escribir en esta entrada en mi Blog andando de puntillas y sentándome en la grada sin que me vean los sabios de esta materia, celosos de ingerencias foráneas y cuidadores esforzados de los privilegios que ellos mismos se conceden. Tal vez porque pienso que me avalan unos versos que le dediqué un día (*) y que finalizaban con esta espinela…
¡Qué manera más completa
de hacer fácil el toreo!
¡Que espacioso silabeo
de ortodoxia en la silueta!
Aparece su birreta
de doctor en torería
y,con esa fantasía,
de sus pases en cadena
en la plaza entera suena
la más bella sinfonía
----
(*) José Luis Garrido Bustamante: “Balconcillo de sol”.- Rosa Libros. Sevilla,2006.- Pág. 47.
Habrán visto cómo en la fracasada corrida de la temporada en el Sur, en el descafeinado y hundido enfrentamiento duelístico entre José Tomás y Morante, actuaron los primeros espadas de la crítica taurina centrista y los naturales del país fueron relegados a las ultimas páginas pares y menos mal que no se cayeron empujados a codazos hasta dar en el suelo con el salva sea la parte de la crítica.
Así que, tranqui, y yo a lo mío que es recordar una fenomenal entrevista que le hacían en Canal Sur los de Carrusel Taurino y en la que el denominado como “maestro de Chivas” que es más de Jaén que el Castillo de Santa Catalina, hacía sin pretenderlo una adaptación magistral a los tiempos del toreo. Los tiempos clásicos, sabemos todos los que leemos un poquillo de estas cosas, son cinco, a saber: Citar, parar, templar, mandar y ligar. Pero eso era cuando el toro tenía nervio y “afición de embestir” (Maestro Ponce dixit también), se arrancaba de lejos y quería siempre mandar al torero a medir el hule. (Habitual recubrimiento de las antiguas mesas de operaciones de las enfermerías de las plazas).
Hoy, no. En la actualidad con esos morlacos sobrados de kilos que claman a voces por una cura de adelgazamiento y necesitan que el lidiador se sitúe a centímetros de los pitones porque, de otra forma, no van, la cosa ha cambiado mucho. Y Ponce la condensa desde su cátedra resumiendo los tiempos tradicionales en tres, actualizados: Enganchar, pasar y vaciar.
Ahí es nada. Tauromaquia pura y realista. Enganchar, cerquita de los pitones, metiendo la tela de la muleta por debajo del hocico del animal… pasar, o, mejor dicho: hacer pasar. Y vaciar. Ortodoxamente, como se quiera; llevando la muleta atrás, componiendo la figura y quedando colocado para el pase siguiente.
El doctor Ponce hacía una pausa y recordaba como complemento algo esencial: Ah… y tocar. El toque es imprescindible. Por un pitón o por otro.Con suavidad….
Yo, personalmente, añado: Y muñequeando. Porque hay quien no termina de enterarse y, en vez de hacerlo como corresponde, mueve la muleta, abre la ventana y es cogido y volteado una y otra vez, circunstancia que suele darse con lamentable frecuencia en el mediático Cayetano,para desesperación de su apoderado y mentor Curro Vázquez.
Nueva tauromaquia la de Enrique Ponce de la que me he atrevido a escribir en esta entrada en mi Blog andando de puntillas y sentándome en la grada sin que me vean los sabios de esta materia, celosos de ingerencias foráneas y cuidadores esforzados de los privilegios que ellos mismos se conceden. Tal vez porque pienso que me avalan unos versos que le dediqué un día (*) y que finalizaban con esta espinela…
¡Qué manera más completa
de hacer fácil el toreo!
¡Que espacioso silabeo
de ortodoxia en la silueta!
Aparece su birreta
de doctor en torería
y,con esa fantasía,
de sus pases en cadena
en la plaza entera suena
la más bella sinfonía
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(*) José Luis Garrido Bustamante: “Balconcillo de sol”.- Rosa Libros. Sevilla,2006.- Pág. 47.
jueves, 21 de agosto de 2008
Recuerdo imborrable del avión siniestrado.
Hoy, yo también estoy de luto. Con la bandera a media asta de mi ánimo. Con la preocupación encendida de la pregunta inquietante: ¿cómo ha podido ocurrir?...
Me cuesta no hacer conjeturas y desbrozar las críticas, precipitadas por fuerza y, tal vez, injustas.
En vez de escribir me apetece rezar. Por los que se fueron envueltos en llamas.Por los grandes quemados que entraron en el hospital hablando e ignoran si supervivirán pasados dos o tres días… por las familias que aun guardan en sus oídos el eco de las voces de sus seres queridos acogido por la tecnología del teléfono móvil… Por todos.
El que quiera que me siga.
Me cuesta no hacer conjeturas y desbrozar las críticas, precipitadas por fuerza y, tal vez, injustas.
En vez de escribir me apetece rezar. Por los que se fueron envueltos en llamas.Por los grandes quemados que entraron en el hospital hablando e ignoran si supervivirán pasados dos o tres días… por las familias que aun guardan en sus oídos el eco de las voces de sus seres queridos acogido por la tecnología del teléfono móvil… Por todos.
El que quiera que me siga.
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