viernes, 7 de diciembre de 2018

LA CONSTITUCION EN TV





La Constitución es una cuarentona de muy buen ver. El día de su cumpleaños hablaron de ella como se merece y en su casa, que es el Congreso, tanto la presidenta de la Institución como el monarca nacido a sus pechos, por eso se llama constitucional, la piropearon en largos y bien tramados discursos.

Vi y padecí, es un decir, la transmisión televisiva que hizo la Uno de TVE. Padecí porque no se me fueron por alto los errores y torpezas de los servidores del programa y porque, una vez más, hube de concluir en la amarga reflexión de que mis antiguos colegas no tienen arreglo.

Sobraron comentaristas. Con Ana Blanco habría sido suficiente. Ni Franganiillo, ni su compañero en el hemiciclo atinaron a desarrollar su cometido.

Se prolongó innecesariamente la presencia ante las cámaras de Nativel Preciado y Fernando Jáuregui, veteranos profesionales requeridos porque cubrieron informativamente el nacimiento de la Carta Magna, cuatro décadas atrás, que habrían estado muy bien si se hubieran limitado a desgranar sus recuerdos en vez de permanecer editorializando a destiempo.

Naufragó el operador de los rótulos en sobreimpresión, con una sucesión de reiterados errores y, para estar mal, no se libró ni el ujier de los tres galones dorados en las bocamangas, perennemente situado tras los sillones presenciales, a cuya casaca se le había desprendido la cubierta del tercer botón.

Con lo sencillo que hubiese sido proceder como debe hacerlo un comentarista de televisión que sepa su oficio. Este que se enseña en las Facultades de Periodismo. Y que consiste simplemente en describir lo que ni la imagen ni el sonido explican por sí mismos.

Claro que, cuando el encargado de este quehacer se convierte en un espectador más que desconoce la identidad de  quienes aparecen en la pequeña pantalla y su razón de estar allí, el recurso del comentario subjetivo o la lectura del guión son medios para disimular la mudez que ocasionaría la ignorancia.

Los comentaristas políticos encontrarán en este acontecimiento material sobrado para sus intervenciones en las tertulias. Yo,que nunca la política me ha dado de comer, hablo de lo que se. Y,en ocasiones, como ahora, lo siento.

sábado, 1 de diciembre de 2018

RENQUEANTE CORREOS



Antes del AVE y que el Talgo había un tren que salía de la Estación de Plaza de Armas y llegaba a la de Atocha en Madrid al que llamaban el Rápido, pero que siempre aparecía con retraso.

Pues a esta larga hilera de usados vagones y a la renqueante máquina Stevenson de vapor que tiraba de ellos he recordado cuando en mi buzón han aparecido las cartas de propaganda electoral que me envían casi todos los partidos que se presentan a las inmediatas elecciones al Parlamento de Andalucía.

Digo casi todos porque los remites son del PSOE, del PP, de Ciudadanos y de Unidos. Falta Vox que se queda sin voz. Porque no me la mandó o porque se perdió por el camino.

La tarjeta censal no ha llegado. Y tampoco me consta que mis convecinos y todos aquellos de mis alrededores de residencia hayan sido tan afortunados como yo.

El Correo de antes era más antiguo pero resultaba más eficaz. A los carteros de entonces con sus gorras de plato y sus carterones colgados del hombro, han sustituido los muchachos y muchachas de hoy de uniformes anaranjados que disponen de motos para 
las  largas distancias.

Sin embargo la carta del soldado a sus padres en el pueblo o el christmas coloreado de la familia distante no se perdían nunca. Claro que hoy no pueden perderse porque no existen ni las quintas de los servidores de la Patria ni las editoriales que impriman los christmas. Todo se resuelve a golpe de mail o de whatshap.

Si de aquí a mañana no recibo mi tarjeta censal, tendré que ir al colegio electoral donde deposité mi voto la última vez y buscar a tientas la urna que me corresponde.

Correos seguirá sin colaborar conmigo en el cumplimiento de mis deberes cívicos.

viernes, 30 de noviembre de 2018

CORREOS NO ME AYUDA A VOTAR



Llegaba el tiempo de las elecciones y el buzón engordaba como un comilón al término de una dieta forzada.

Los partidos te enviaban su propaganda y naturalmente la hacían seguir de las instrucciones para votar y de las papeletas de votación para evitarte el trabajo de buscarlas en el colegio electoral y, a cambio, asegurarse el voto.

Y, con anterioridad a todo eso, llegaba la preceptiva comunicación de la Oficina del Censo  con la tarjeta censal en la que figuraban los datos precisos para consumar la votación.

Eso era antes. Faltan horas para que se abran los colegios en esta nueva llamada a las urnas y no he recibido nada de lo que acabo de recordar. Ni yo ni el montón de familias que vivimos en la urbanización a donde trasladé mi residencia cuando me jubilé.

Ayer me desplacé a la oficina de Correos y no supieron proporcionarme ninguna explicación creíble.

¿Es que los partidos políticos se han olvidado de mí?, me pregunto barruntando la tristeza de la marginación.

¿Es que la oficina del Censo electoral ha confundido mi dirección?

Las dos interrogantes que me hago me parecen absolutamente desquiciadas.

Y lo peor es que cosa parecida ha sucedido con todos los que estamos censados en la urbanización, ubicada a la orilla de la población donde hoy habito.

Hay más.

--En mi calle ha ocurrido igual – me dice un vecino cuyo domicilio se halla en el pueblo mismo, con el que coincido cuando visito a mediodía  la Peña del Cid.

O sea que no estamos solos. La anomalía se extiende.

En Salteras. En la Urbanización Virgen de la Oliva que se alza a un kilómetro de su caserío y en el pueblo histórico, en la calle Velazquez, Correos no colabora a las próximas elecciones al Parlamento de la Junta de Andalucía.

No es cosa de culpabilizar. Pero esto es una seria anomalía. Correos es una sociedad de titularidad estatal al servicio de los ciudadanos y se paga con nuestros impuestos.

sábado, 24 de noviembre de 2018

CASADO DEBE EXIGIR DECLARAR EN TELEVISION



Casado y su número dos del actual PP dicen que la aceptación de Sánchez en el tema del Brexit es un error histórico. ¿Por qué no lo dicen en televisión?... El principal partido de la oposición debe tener acceso para un turno de controversia ante la opinión pública en una cuestión tan delicada y trascendente que afecta al futuro de los españoles.

Y si la actual gerencia provisional del Ente Público se lo impide han de requerir con urgencia los medios de reclamación y protesta de que están dotados en democracia.

Paupérrimo rincón es éste para alzar la voz en esta demanda. Debe mover a risa ante la presencia gigantesca del poder invasor en los medios públicos. Pero me quedo muy satisfecho, aunque no tranquilo, procediendo así.

Después de haberlo hecho repaso las últimas noticias y leo:

El secretario de relaciones internacionales de los conservadores, José Ramón García-Hernández, ha apuntado que Sánchez vende "como éxito la declaración política que no es parte del acuerdo de salida ni tiene valor jurídico de tratado".

No es ni Versalles, ni Utrecht, ni Maastricht. Se trata simplemente de una declaración política. Y esto carece del valor jurídico que un entendido en la materia acaba de señalar.

Casado debe aparecer en televisión y decirlo a los españoles.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

SIGO CON EL BLOG




Como el tiempo corre que se las vuela, acabo de comprobar que va para tres meses que no cliqueo ni una sola letra en esta colección de escritos. Así que recompongo el texto perdido con un término que acabo de recoger de las instrucciones de manejo del ordenador: cliquear. Yo cliqueo, tu cliqueas, el cliquea... trabajo les doy a los sesudos académicos que supongo habrán añadido la palabreja a su inventario de vocablos recién estrenados.

Ochenta días sin escribir. Qué descanso para mis sufridos lectores... si es que tengo alguno. Y qué decepción para los gestores de la moderna publicidad que introducían anuncios de coches en mi bitácora sin pedirme permiso ni darme un duro.

Vuelvo al recado de escribir, que ya no es pluma y tinta sino teclado y pantalla y me encuentro con noticias merecedoras de glosas y comentarios. Entre ellas la elección de mi dilecto Paco Vélez al frente del máximo organismo cofrade.

Se acabó el santo martes, me digo. Y se diluye la amenaza de una calle Sierpes sin cofradías por la Carrera Oficial. Pero mucho más espero de este nuevo Consejo al que es lícito atribuir los cristianos deseos de mandar al destierro la fe civil y restaurar la misión que corresponde a las cofradías en los ambientes de la postmodernidad.

Aquí no caben las influencers. Ni las proyecciones de invenciones frívolas y carentes de sentido.

Hace tiempo que repito mi solución para una Carrera Oficial que respete su valor histórico pero se adapte a los tiempos nuevos. La resumo en dos ideas innovadoras: la entrada de las cofradías por la puerta del Príncipe o de San Cristóbal y el doble cortejo para las hermandades con elevado número de nazarenos.

Muchos textos como éste precisaría redactar para exponer ambas modificaciones a la estructura y composición actual del común itinerario cofrade.

Así que, como no quiero cansar, lo dejo por ahora, pero prometo seguir otro día.

domingo, 23 de septiembre de 2018

LA PRIMERA PREGONERA



Ea, pues ya está. Ya se nombró una pregonera para que preludie la Semana Santa desde el cotizado atril del Maestranza. Tenía que llegar el día y, al fin, el Cónclave capirotero alumbró fumata blanca con nombre de mujer.

Como sevillano, cofrade, periodista y antiguo pregonero la noticia me ha causado una extraordinaria alegría. Apenas me enteré reclamé el móvil de la elegida y le trasladé mi estado de ánimo.

Se despide el Consejo con una decisión que podrá ser discutida, y probablemente es bueno que así sea, pero que a juicio de muchos, y yo de los primeros, ha sido en cierto modo valiente porque ya sabemos cómo es por dentro el mundillo cofrade, pero que resultaba  necesaria e inaplazable.

A Charo la conocemos todos. Lleva mucho años con Fran López de Paz informando en directo de cofradías  por la radio de Canal Sur. Apenas llegó lel comunicado a las redacciones de los periódicos, Navarro Antolín escribió un artículo precioso en el Diario de Sevilla detallando su  apretada biografía . Personalmente su lectura me parece altamente recomendable.

Se ha cruzado ya la barrera. El inmovilismo cofrade se desprende de uno de sus mitos.
Ahora me gustaría conocer cómo fue el proceso para llegar a la decisión final. Quienes estaban en la lista de candidatos... cómo se configuró esta lista...cuántas votaciones fueron necesarias hasta alcanzar el nombre elegido... quienes se quedaron inmediatamente detrás y con qué número de votos...

Sobre todo quisiera la ratificación de mi suposición razonable de que no hubo más que una lista y que en ella aparecieron los nombres de los propuestos sin hacer distinción alguna por razón de su sexualidad, hombres, mujeres y gays.

martes, 18 de septiembre de 2018

FELIPE GONZALEZ ENTREVISTADO EN EXCLUSIVA POR EL CORREO DE ANDALUCIA




Era el sábado 19 de octubre de 1974. Cuarenta y cuatro años se cumplirán el mes que viene. El Correo que dirigía entonces Federico Villagrán y se editaba en Sevilla en la calle Albareda publicaba en su primera página la entrevista con la que debutaba en la prensa del país el que llegaría a ser jefe de su gobierno, el socialista Felipe González.

El periódico la precedía de un texto para afirmar que entendía así corresponder al compromiso informativo que tenía contraído con sus lectores. Precisamente, afirmaba también, la independencia política que le caracterizaba les permitía acoger a aquellas voces representativas que en principio entendían honestas sin que significase coincidir con toda ellas.

La entrevista que era un dechado de periodismo equilibrado y solvente la firmaba Juan Holgado Mejías y se iniciaba como gran exclusiva debajo de la cabecera del rotativo extendiéndose y ocupando por entero la página catorce.

Todos los temas de la política hispana que interesaban e inquietaban a los españoles de entonces fueron abordados en el diálogo con el periodista que, ágilmente introducía a sus lectores en la biografía y el pensamiento del político sevillano.

Ese día el periódico se agotó en los quioscos y muchos otros días también.

El Correo ocupaba un lugar importante en las preferencias del público. La publicidad llegaba a sus páginas. Las grandes firmas de la información comercial invertían en sus ediciones y la difusión de cada número certificaba sus aciertos.

Pero ayer ha despedido a su plantilla echando el cierre. Una dramática noticia que yo como periodista y sevillano lamento profundamente.

Ya se que los tiempos son otros y que la prensa de papel no vive su mejor momento. Que las cabeceras electrónicas aparecen con profusión y la aldea global late a la sombra de Internet. Pero siempre me cabe la sospecha de si era un enfermo grave al que hemos dejado morir.

Me he acordado del gran éxito de aquel día con la Exclusiva de la primera entrevista a Felipe González para agitar el pañuelo de mis lágrimas en honor y homenaje al querido y viejo “correillo”.