lunes, 23 de octubre de 2017

NO CON MIS IMPUESTOS




Es para ponerse de mala leche. Resulta que los medios públicos audiovisuales en Cataluña, Cataluña radio y la TV3,  han dispuesto en este año de un presupuesto de algo más de 236 millones de euros.

Y si esa cantidad, como dicen, la pagamos con el dinero que transfiere el Estado Español a la comunidad autónoma catalana una parte sale de mis impuestos, de esa carga impositiva que sufrimos los odiados españoles para que ellos nos pongan verde y alienten el separatismo desde cámaras y micrófonos.

Ahora me explico la contumacia estúpida de Puigdemond, Junqueras y demás miembros del grupo rector de la secesión catalana. Con esa sumisión borreguil hispana de callar y dar de cara han debido pensar que somos imbéciles.

Poco, a mi juicio, se han ensalzado las firmes palabras del monarca en Oviedo para lo que merecen y justo, justísimo, ha sido el palmetazo de Rajoy sobre la mesa.


Es inevitable hablar de esto. Lo españoles necesitamos un baño de patriotismo. Creo que era Beito Rubido el que lo decía. Pero también de seriedad y firmeza. Al pan, pan y al vino, vino. Y las cuentas, claras. En los países democráticos más avanzados, a la crisis de las ideologías la ha seguido la religión del dinero. Sobre todo cuando es el escaso dinero de la pensión de uno después de toda una vida de trabajo y hay que evitar su sangría por la herida forzosa de la agencia tributaria. 

jueves, 12 de octubre de 2017

UNA CAMPAÑA GENIAL DE PUBLICIDAD Y MARKETING


Andaba yo calibrando sobre lo de Cataluña con profunda meditación y no disimulada zozobra cuando vino a sonreírme el pajarito de la buena nueva, como ese que viene todos los días, al filo de la mañana para que yo le invite a una migaja de pan.

¿Quién ha organizado todo este lío?, me preguntaba ayuno de explicación razonable y motivación precisa. ¿Qué finalidad tiene todo esto?...

Y el pajarito me lo dijo. Tal vez porque acababa de picotear un suculento residuo de tostada del desayuno sazonado con azúcar y aceite.

Esto es una campaña de imagen, marketing y publics relations y la han encargado Rajoy y Su Majestad.

El presidente y el rey andaban un poco preocupados porque les parecía que los españoles cada día parecíamos más alejados de los sentimientos de amor a la Patria, del afecto a la bandera y de sometimiento a la Constitución que habían redactado entre todos.


Y llamaron en su ayuda a un gurú de la sicología publicitaria y de las campañas de imagen llamado Puigdemont cuya agencia había conseguido ya notables éxitos de planificación de medios, diseño gráfico y Social Media MK.

 

Inmediatamente el genio se puso manos a la obra contando con la ayuda de un copywriter apellidado Junqueras y de un jefe de cuentas conocido como  Romeva, famoso por sus incansables viajes a Cancillerías extranjeras en aviones low cost con absolutos éxitos de venta.

 

Y el resultado no se ha hecho esperar. Los españoles hemos vuelto a ser conscientes de nuestra identidad como pueblo histórico e invencible... hemos lucido nuestra rojigualda bandera común por doquier... nos hemos manifestado con gritos patrióticos...

 

Otro éxito indudable que el gurú Puigdemont  puede anotarse en su agenda.


Le ha dicho a la CNN que quiere entrevistarse con Rajoy en Madrid. Será para pasarle la factura. El Ministro Montoro está temiendo que le pida la supresión del IVA.

sábado, 7 de octubre de 2017

GANAS DE QUE PASE TODO


Llevamos muchos años de paz, de concordia, de bienestar. No estamos acostumbrados a estos sustos. Cuando la preocupación se palpa y empieza a invadirlo todo empezamos a sentirnos ahogados y taciturnos. Ansiando que el ciclo de zozobra termine pronto.

Ahora parece que se puede acabar el túnel ominoso. Empiezan a producirse síntomas que así lo anuncian. Aunque con tibieza y titubeos. Descartamos que pueda atribuirse también a nuestra propia ansiedad de superar las negruras.

Nada se desea más sino que Rajoy consolide su triunfo hijo de la paciencia, la firmeza y la lealtad. El niñato que rige los destinos o desatinos del PSOE seguirá diciendo NO, ayuno totalmente del sentido de Estado que debió haber heredado de alguno de sus predecesores y, si acaso, reunirá a las estructuras responsables de su aparato no se sabe si para reconsiderar su postura a la luz de  la sensatez de la carta de los notables de su partido o para ganar tiempo.

Pavorosa la portada de ABC con las armas que había solicitado recibir la Generalitat. Hace tiempo supe que había reclamado el pedido y el Gobierno le había contestado que el expediente se había atascado en la Intervención de Armas de la Guardia Civil.

Magnífico el papel jugado por la prensa responsable denunciando falsedades y aportando testimonios gráficos de manipulaciones y acusaciones engañosas y oportuna la viñeta humorística del policía que carga con un compañero herido en la espalda pidiendo ayuda para remediar esa puñalada “trapera”.


Menos mal que ayer empezó en la antigua Diputación “Territorio toro” y que la Virgen de la Salud de San Gonzalo va estar nueve horas en su paso de palio por las calles de la ciudad.

lunes, 2 de octubre de 2017

MENOS MAL QUE NO HUBO UN MUERTO


Esto no acabó ayer. Esto se hincha. El problema catalán, éste problema catalán, suma de los anteriores, empieza ahora.

Permitir que la cuestión catalana haya ido agravándose con el paso del tiempo hasta la situación que acaba de vivirse en la que los jueces hayan tenido que enfrentarse como cuadrilla de subalternos heroicos al toro avisado y peligroso que han sido incapaces de lidiar los espadas anunciados en el cartel, tiene bemoles.

El resultado magnificado por los reportajes televisivos con cargas policiales y numerosos afectados, contusionados o heridos, no lo hubiéramos querido ver nunca. Menos mal que no hubo un muerto.

Hoy España es triste protagonista de la prensa internacional. Y en la nacional destacan las palabras de Albert Rivera que acusa al Gobierno de candidez por haber confiado en los Mossos.

Pero ¿qué cabría hacer si no? El intento de golpe de estado secesionista urdido por la Generalitat era previsible que terminase así. Ellos son los únicos culpables.

¿Y ahora qué?... Ni ellos mismos lo saben.


El andaluz que tuvo que emigrar a Cataluña en busca de empleo porque le cerraron la fábrica donde trabajaba para ayudar a los catalanes teme  que en días próximos vuelva a leer la noticia de la remesa de fondos extraordinarios a aquella Comunidad.

viernes, 29 de septiembre de 2017

BANDERITA PARA EL FIN DE LA TEMPORADA


Dos veces más me han mandado al móvil el famoso pasodoble Banderita que le valió a su compositor el maestro Alonso condecoraciones y aplausos. Todas con su letra entrañable y bella que honra la enseña nacional, roja y gualda. “Banderita, tú eres roja. Banderita, tú eres gualda. Llevas sangre, llevas oro, en el fondo de tu alma”...

Es una manera de significarse en contra del desafío soberanista catalán  que vaya usted a saber cómo termina y el dinero que nos cuesta a todos los españoles. Se acaban en los comercios las telas amarillas y rojas para confeccionar banderas constitucionales y se multiplican estos mensajes sonoros.

Todo parece estar contagiado de este fervor patrio. Hasta la fiesta de los toros en la Maestranza que terminó su ciclo anual con la sangre del toricantano Rafa Serna y el  oro de los espléndidos naturales de Talavante. Es lo que queda para el recuerdo porque no se despacha más. La floritura de los clarines lo anunció sin palabras y los entendidos que se daban cita en los graderíos lo entendieron de inmediato. Hasta el Domingo de Resurrección se dijeron unos a otros con las miradas tristes.

Queda la tele. El abono de otoño en las Ventas y la feria del Pilar en Zaragoza. Aunque alguna que otra cadena no ceja en su empeño de denostar la Fiesta Brava.

La Sexta dedicó sus esfuerzos el otro día a pasear a una estudiante de veterinaria por festejos taurinos populares y ganaderías de prestigio y a conceder protagonismo a sus ideas preconcebidas sobre el maltrato animal que suponen las corridas.


Yo me puse a pensar mientras hablaba en la crueldad que significa meter a los caracoles vivos en agua hirviendo y azuzar el fuego hasta que mueren, pero no tuve ocasión de recordárselo. Además Victorino hijo que la recibió en su ganadería contrarrestó sus críticas con tan atinados argumentos que mi culinaria reflexión no hubiera hecho falta alguna.

domingo, 24 de septiembre de 2017

FANDANGUILLOS CONTRA ESCRACHES


Cesar Antonio Molina ha dicho en una larga entrevista que nadie nos ha enseñado a amar a España. Mala cosa he hecho antes de irme a la cama. Leerme el trabajo periodístico de cabo a rabo. Ahora no podré dormir. Las noticias tristes y desagradables no deben recibirse en los momentos previos a darse al reposo. La posibilidad  de enhebrar las horas sumido en una interminable desvela es inmediata.

No me explico cómo un político tan torpe pudo haber escogido a un pensador a mi modo de ver tan lúcido. Porque al señor Molina lo sentó en el equipo de gobierno el criticado Zapatero. Y tampoco llego a comprender como en sus tiempos con la cartera de Cultura en sus manos no se esmeró en corregir esta situación a la que ahora se refiere. O sí lo hizo y comprendió que era tarde.

Pero es verdad. Mucho más han hecho los que han levantado críticas contra la patria común que los que se han esforzado en destacar sus virtudes.

¿Por qué se cedió la educación? ¿Por qué la democracia no ha logrado explicar la historia de España? Hay una tergiversación de los hechos históricos para valorarlos de manera distinta.

Eso ha dicho el exministro al que el ínclito Zapatero quitó de en medio de la noche a la mañana sin darle muchas explicaciones.

La consecuencia la estamos viendo estos días en los que hay muchos que quieren terminar con el periodo más largo y fructífero de nuestra historia reciente saltándose a la torera todas las normas de convivencia.

Convivencia. Eso demostró el otro día el guardia civil que a los incivilizados secesionistas que le habían montado un escrache a las puertas de su casa en Barcelona donde le habían alojado, salió al balcón y les cantó un fandanguillo.


Cataluña y Andalucía. Qué pena que haya quien no deje a las dos comunidades convivir en paz.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

APERTURA DE CURSO


Empieza el curso y no puedo ir con mis nietos a comprar los libros a la calle Sierpes porque las librerías dedicadas a ello que había en esta popularísima vía, arteria central de la vida cultural de la ciudad, han cerrado.

De no haber sido así los habría llevado a mirar los escaparates de Eulogio de las Heras, amplísimo establecimiento que abría sus puertas en lo que es hoy una tienda de óptica, frente a una de las cafeterías que aún quedan de la Cadena Catunambú.

Don Eulogio era maestro de escuela, de los docentes de aquellos tiempos que poseían una profunda formación humanista y había aparcado el ejercicio de su carrera para regentar estas instalaciones de su propiedad cuya dirección compartía con un ilustre macareno, Antonio Pérez Portero.

Ambos poseían abundantísimas relaciones tanto con el gremio de los enseñantes como con la clerecía y el mundo de las hermandades, aunque en este aspecto eran superados por Rafael Rodriguez que, en la calle paralela, es decir en Tetuán y dando frente al Teatro San Fernando, disponía de un local parecido  aunque muchísimo más pequeño, la Librería religiosa que llevaba su nombre y en la que se daban cita ilustres cofrades formando una tertulia que competía con la que funcionaba en las oficinas de González Serna, la empresa de mudanzas que estaba en la misma acera.

Otro mundo. En Eulogio de las Heras departían lo más granado de los formadores escolares, con sacerdotes distinguidos en la archidiócesis y escritores y divulgadores de libros científicos y recreativos.

En la librería de Rafael Rodríguez, que era del Silencio, se nombraban pregoneros y se ponían y se quitaban bandas de música.

Con don Eulogio se encargaban de mantener este peculiar ambiente Jiménez, siempre embutido en un pulcro baby y Aparicio que era del Buen Fin y se ocupaba de tareas menos relacionadas con el público comprador.


Uno de ellos me sugirió un día que comprase la Enciclopedia Autodidáctica de Dalmau Carlés. A disposición de mis nietos la conservo como una joya.