viernes, 17 de marzo de 2017

CANCION DESTEMPLADA A LA INFIDELIDAD


Si se rompe algo tan sagrado como un sacramento y los que debemos cumplirlo nos separamos de la parienta cuando nos cansamos de ella o del pariente cuando empieza a quedarse calvo ¿cómo puede parecer  extraño  que la fidelidad se encuentre en la actualidad en horas bajas?...

Un súbdito traiciona a su rey publicando la grabación de conversaciones privadas del monarca que no debieron hacerse y menos aún  pasar a las manos espurias de tal servidor de la corona... un alto funcionario abandona olímpicamente el cumplimiento de sus obligaciones por desidia o intereses inconfesables... un compañero en la lid parlamentaria se olvida de la palabra dada y traiciona a quienes pactaron con él...

Este es el panorama que ofrece para la ojos limpios de los que tienen por costumbre respetar sus compromisos un pendrive, cuyo contenido ha sido aireado por alguna televisión, que reproduce una conversación privada de don Juan Carlos, el rey emérito, al parecer grabada por el antiguo CESID, centro superior de información de la defensa... la afirmación de Fernández Ordoñez, antiguo gobernador del Banco de España, diciendo que desconocía los correos del inspector del organismo, críticos con Bankia, cuya salida a Bolsa desaconsejaba por completo y el rechazo por el  Congreso de los Diputados del Decreto sobre la estiba de los muelles impuesto por la Comunidad Económica Europea a causa de la abstención de Ciudadanos. 

(Escribo bien: Ciudadanos, el partido que encabeza Albert Ribera, ese muchachito al que le falta un hervor – Herrera dixit – o, por lo menos, dos)

Todo esto causa estupor a los espíritus sencillos y sangrías inesperadas a los maltrechos bolsillos de los contribuyentes.

Antonio Laviña, el histórico locutor de guías comerciales de Radio Sevilla, anunciaba “Mármol cemento, parquét cemento... Fábrica Carlos González, Marqués de Paradas 25”.

La fábrica ya no está. El mármol cemento debe encontrarse hoy en el rostro de estos paisanos.