miércoles, 8 de julio de 2009

Una risa peculiar.

Da para más el texto del gazpacho que colgué en este Blog el sábado pasado. Es como si mi mujer hubiese hecho una jarra grande y lo hubiese conservado en el frigorífico. Sin cebolla, por supuesto, que no se le añade nunca, ni pepino, cuya presencia impediría la conservación porque, con él, dice ella, que se corta a las pocas horas. Y espesado con rodaduras de manzana, en vez de miga de pan, por eso de marginar los alimentos que engordan.

Da para más en este caso, sin continuar por el camino de la restauración, porque en ese Blog, al comentar la figura gigante del doctor Grande Covián, me acordé de su hermano Ricardo, muy próximo a los sevillanos de la mediación del pasado siglo por sus servicios a la ciudad de cuyo Ayuntamiento formó parte llegando a ser primer teniente de alcalde y por ocupar la jefatura de la Inspección Regional para Andalucía del Iryda que ejerció eficazmente dada su profesión de ingeniero agrónomo, cuyo colegio andaluz presidió igualmente durante algún tiempo.

Muchos cargos como se ve ocupados por la misma persona como solía ser habitual entonces dado que no era frecuente cobrar por ellos. Lo mismito que ahora que cualquier personajillo de tres al cuarto lo primero que hace al llegar al puesto es buscarse el sueldo y blindárselo para el futuro en evitación de sustos.

Tanto don Ricardo como don Paco ofrecían un indudable parecido físico. Y hasta un decoro en el atuendo muy similar. Pero, sobre todo, una voz que parecía única y una risa inconfundible que brotaba entre las palabras salpicándolas con un gorjeo gutural de personalidad incopiable.

Con la risa sucede como con los comentarios de los acontecimientos, que puede rubricar el final de algunos o emitirse en mezcolanza con ellos. Los hermanos Grande Cobián la empleaban para restar trascendencia a lo que decían si esto era importante porque ellos nunca quisieron parecerlo.

Por lo menos esa fue la impresión que siempre me dieron a mí. Tanto el sevillano de adopción, uno de los primeros que vivieron en la Avenida de la República Argentina, como el sabio, perfeccionado en la Universidad de Minnesota, que nunca olvidó los platos de gazpacho que saboreaba en casa de su hermano cuando venía a Sevilla.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Encuentro muy injusto que hayan quitado el Quien quiere se rmillonario y no hagan una segunda temporada de La chica de ayer, soy admiradora del trabajo de su hijo Antonio como actor y decirle que en los foros de internet mucha gente se ha movilizado para que emitan la 2a temporada,pero dudo que antena3 nos haga caso

Mis cordiales felicitaciones ya que es un grandismo actor

arimatea en el exilio dijo...

Querida anónima, gracias por el comentario, gracias por seguirnos, gracias por la campaña realizada en internet, gracias por estar ahí.

El millonario es un programa de invierno,por eso descansará en agosto y probablemente, y digo probablemente, volverá en septiembre. En cuanto a la "Chica.." es una pena, pero los que hacemos las series somos artistas y los que las programan son economistas y no entienden de calidad en el trabajo, solo les interesan los números. Nosotros estamos orgullosos del trabajo y felices por la acogida y las críticas.

Gracias por todo.

Salud y buenos alimentos.

TempusFugit dijo...

Querido Arimatea en el Exilio. Gracias por tu respuesta. Encontré este blog por casualidad, por un post que hablaba de la política en Cataluña (ya ve usted qué cosas, internet es un mundo), y como resulta que soy admiradora del trabajo de Antonio Garrido desde la época de Los Simuladores (gran serie, me dio muchisima rabia que cuatro no decidiera continuarla), y ahora seguidora de La chica(yo y un par de millones y medio más de españoles. Enorme Antonio en su papel, enormísimo) y tambén del millonario(lo veíamos en casa desde hace años). Al leer que lo quitaban pensé que era definitivo, me alegro que vuelva en septiembre. Nos entretiene mucho.

Un saludo cordial desde Barcelona

TempusFugit dijo...

PD: Intuyo cual puede ser tu identidad, querido Arimatea en el Exilio, reitero lo dicho arriba y me despido sin más, deseandote muchisima suerte en futuros proyectos. Sigo leyendo el blog porque lo encuentro intereante.

Un cordial saludo desde Barcelona