jueves, 12 de noviembre de 2009

Un muchachito de mas de ochenta años al frente de la RTVE.

¡Los viejos, al poder!.¿Qué digo viejos?... No hay una palabra más denostada. Los viejos no deben existir. Estorban.Molestan. Hieren con su senectud de arrugas y torpezas la liviandad de la vida pujante.

La sociedad de hoy empuja a los ancianos cuando sus componentes juveniles hablan por el móvil y tropiezan con ellos por las aceras. La edad resulta el sinónimo molesto de la antigüedad y al que la posee se le va marginando con desprecio.

Y precisamente en esta situación PSOE y PP han propuesto al ex ministro de Defensa Alberto Oliart como nuevo presidente de la Corporación RTVE. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, Alberto Oliart Saussol nació en Mérida... ¡ hace 81 años !.

Ea. Aquí lo tienen ustedes. La radio y la televisión de todos los españoles,de los abueletes y de los quinceañeros, se decanta por los primeros y dando un mentís clamoroso a su inutilidad social, eleva a un octogenario al podium del director.

¿Creen ustedes que por su conocimiento exhaustivo del medio?... Pues, no.Todo lo contrario.Por su ignorancia.Nada mas conocer la propuesta,Oliart ha declarado al diario “Público” : "No sé nada de televisión”.

Los viejos de la casa podrían recordar los datos más descollantes de su biografía . Fue nombrado ministro de Industria por Adolfo Suárez. Posteriormente, se encargó del Ministerio de Sanidad.En 1979 participó en la elaboración del Estatuto de Guernica para el País Vasco. Y en 1981, fue nombrado Ministro de Defensa por Leopoldo Calvo-Sotelo en su primer gobierno, después del golpe de estado del 23 de febrero.

Digo que estos datos podrían ser recordados por los veteranos de la cadena de emisoras,de haber existido estos, ya que, como es bien sabido en RTVE se ha despedido a miles de profesionales de 52 años aunque hayan estado en la plenitud de su vida laboral. De aquí que la decisión de los líderes de los dos partidos mayoritarios haya sido acogida con una no disimulada perplejidad.

En opinión de APLI,el sindicato mayoritario en la empresa, “resulta más curioso cuando la dirección considera obsoletos y trata como escoria a los trabajadores del Antiguo Ente Público que han quedado tras el Expediente de Regulación de Empleo”.

Pero, en el fondo de esta peripecia, lo que resulta más que curioso es el descarado sistema de elección del máximo responsable de la televisión y la radio oficiales a las que, perteneciendo al pueblo, se margina a éste, imponiéndoles un responsable elegido solo por un sector de él, la clase política. Y ésta no en su totalidad.

Otra cuestión que hay que arreglar sin demora cuando la sociedad civil empiece a recuperar su debilitada conciencia de poder democrático.